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El agua hablará

Relatos de búsquedas en lo profundo

Es un podcast de investigación sobre la desaparición y búsqueda de personas en ríos, presas, pozos y otros cuerpos de agua en México.

Cada episodio es una historia de quienes buscan hasta por debajo del agua a las personas desaparecidas, en un país en el que oficialmente hay más de 73 mil denuncias por desaparición.


1. Todo fluye menos la búsqueda por Perifónicas y Bajo Tierra
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Josefina de León, madre de una joven desaparecida y directora de la Red de Desaparecidos de Tamaulipas, participa en el primer operativo de búsqueda de personas que se realiza con una cámara de pozo profundo en la presa Vicente Guerrero. En el proceso, Josefina irá descubriendo los retos técnicos y humanos de buscar en la fluidez del agua.
Transcripción español
English transcript

Narradora (Celia Guerrero): En un día soleado a la orilla de la presa Vicente Guerrero, el enorme espejo de agua, del que no se percibe final en el horizonte, refleja el azul del cielo y algunas nubes que parecen flotar sobre la superficie como barcos fantasma.

Este cuerpo de agua, rodeado de vegetación frondosa, es una de las presas más importantes del estado de Tamaulipas y está entre las 10 más grandes de México.

A unos 60 kilómetros de la capital de Tamaulipas, Ciudad Victoria, la presa y sus alrededores se convirtieron en un atractivo turístico para practicantes de pesca deportiva, desde la década de los años 80 y hasta finales de los años 90.

Pero de aquella época de esplendor hoy sólo permanecen la quietud del agua estancada y algunas ruinas de hoteles y casas de descanso a sus orillas. El resto se vio trastocado por la ola de violencia que azota este estado desde 2008.

Josefina de León: Cuando nos llega la información de la Vicente Guerrero sabíamos perfectamente que había personas, familias, que comentaban acerca de que ahí los aventaban. ¿Cómo los aventaban? Usaban lo que es la malla, lo que usan en las pescas y todo eso, los enmallaban y les ponían un tabique grande para que se hundieran y los aventaban de la lancha.

Narradora (CG): Hola. Soy Celia Guerrero.

Narradora (Mayela Sánchez): Y yo Mayela Sánchez.

Narradora (CG): Ambas, periodistas investigadoras de El agua hablará, un podcast sobre la desaparición y búsqueda de personas en los ríos, lagos, presas y otros cuerpos de agua en México.

Narradora (MS): En este primer episodio contaremos la historia de Josefina de León, una buscadora de desaparecidos en Tamaulipas que ha dedicado años a comenzar a descifrar cómo buscar en el agua.

Narradora (CG): Es difícil imaginarlo, pero esta historia se desarrolla en ese paisaje idílico y de aparente pasividad del que escuchamos al inicio.

Josefina de León: Estamos en el municipio de Padilla, Tamaulipas, en la zona que comprende la presa Vicente Guerrero, que pertenece a ese municipio, y se está haciendo un operativo de búsqueda en la presa. Es una búsqueda en agua.

Narradora (CG): Esa voz que escuchamos es de Josefina de León. Tal vez sea necesario aclarar que su búsqueda no comienza aquí, en la presa Vicente Guerrero.

Josefina de León: Bueno, me llamo Josefina de León y soy mamá de Cinthya Mabel Pantoja de León, desaparecida el 22 de abril del 2012 en Ciudad Victoria.

Cinthya es de los casos en que se la tragó la tierra, prácticamente. Nadie sabe nada, nadie vio nada.

Narradora (CG): El mismo día que Josefina levantó la denuncia por la desaparición de Cinthya, comenzó a recorrer todas las rutas posibles alrededor de la capital tamaulipeca. Condujo día y noche, esperando encontrar alguna señal de su hija, una joven de 25 años, o de su automóvil, un chevy color azul.

Josefina de León: Cinthya salió a una fiesta, un sábado en la noche con un grupo de amigos. Habíamos acordado que si se hacía muy noche pues que no anduviera en la calle y los amigos eran de larga tirada y sí, efectivamente, se amaneció ahí. Salió de la fiesta, o de la reunión, porque ya era una reunión, una conversación entre amigos, como a las 6 de la mañana. Y ya, jamás nadie supo nada de ella.

Narradora (CG): Josefina denunció la desaparición en la fiscalía local. Pero tenía la certeza de que si ella no buscaba a su hija nadie más lo haría. En México existe una gran desconfianza en el trabajo de las autoridades de procuración de justicia, y los miles de casos de desapariciones sin resolver la profundizan.

Narradora (MS): Su búsqueda no se limitó a las carreteras. Siguió por las brechas, por los descampados, por las huertas, por la sierra.

Josefina de León: En internet fue cuando empecé a explorar con el ánimo de ver qué veía, qué escuchaba, qué me daba alguna lucecita dentro de toda esa maraña de oscuridad, a ver si había algo que me dijera "vete por aquí, vete por allá". Y fue cuando empecé a descubrir que había un mundo de personas desaparecidas, y yo dije "¿a qué horas pasó esto?".

Narradora (CG): Para 2015, después de 3 años de andar sola y de muchas dificultades para lograr que la investigación avanzara y las autoridades buscaran a Cinthya, Josefina registró la Red de Desaparecidos de Tamaulipas, una organización dedicada precisamente a intentar resarcir estos problemas para otros que también buscan a sus familiares.

Narradora (MS): Desde entonces, la red apoya a familiares de víctimas de desaparición a través de la asesoría jurídica y la solicitud de búsquedas para localizarlos e identificarlos.

A nivel nacional, varios grupos de familiares hacen este trabajo, enfocado sobre todo a buscar en fosas clandestinas.

Narradora (CG): Pero en Tamaulipas, a diferencia de otros estados en México, la violencia asociada a la militarización fue tan avasalladora que pocos fueron quienes se atrevieron a salir a buscar a los desaparecidos.

Es más, pocos eran quienes denunciaban las desapariciones por temor a la colusión entre las autoridades y los criminales.

Narradora (MS): Josefina describe esta ola de violencia como un huracán que pegó con la mayor fuerza en Tamaulipas, arrasó con todo y no permitió a la gente salir de su casa durante muchos años; todos se refugiaron. Pero una vez que pasó lo más fuerte, aunque los rezagos de la tormenta continuaban, algunas personas empezaron a salir. Y poco a poco comenzaron a buscar a quienes habían sido desaparecidos.

(Voces de hombres dando indicaciones. Ruido de encendido de auto)

Narradora (CG): Es 21 de febrero de 2019 y Jorge Ernesto Macías, comisionado estatal de búsqueda, y la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, dirigen el primer operativo de búsqueda solicitado por Josefina que realizarán en la presa Vicente Guerrero.

Narradora (MS): El operativo no está relacionado con el caso de Cinthya Mabel, la hija de Josefina, sino con el de un familiar de otro integrante de la Red.

Narradora (CG): Además del equipo de búsqueda de la Fiscalía, acompañan el operativo militares, policías federales y estatales, protección civil, Josefina y un familiar de la persona desaparecida que buscarán en el agua. No mencionaremos su nombre para no entorpecer el caso y por cuestiones de seguridad.

Una vez que todos están reunidos y listos, salen de las instalaciones de la Fiscalía en caravana, rumbo a la presa.

El lugar al que se dirigen es uno de los puntos a lo largo del territorio de Tamaulipas que Josefina ha detectado como sitios donde probablemente existan restos o cuerpos de personas desaparecidas.

Josefina de León: Hay una lista de 85 puntos con información que llegaron directamente con nosotros. No todos llegaron el mismo día, fueron llegando, fueron llegando. Dentro de eso estaba la presa, y dijimos, bueno, vamos a la presa, aquí está el punto.

Narradora (MS): Pero además de saber dónde buscar, hay que tener con qué buscarlo...

Josefina de León: ¿Qué se necesita? La cámara de pozo... las lanchas suficientes; las baterías; el combustible; las lámparas.

Narradora (CG): Porque si la búsqueda en fosas clandestinas tiene sus propios retos, localizar restos humanos en el agua plantea sus propias dificultades.

Narradora (MS): Los cuerpos no solo están sumergidos, sino que son arrojados al agua deliberadamente para ocultarlos y desaparecer cualquier rastro. Por ello, para hacer una búsqueda en agua se requieren de ciertas condiciones climatológicas y la tecnología que permita explorar ese ambiente.

Narradora (CG): Llegamos a una estación naval a la orilla de la presa, que fue construida apenas en 2018. Con la llegada de los marinos esta zona recobró cierta accesibilidad.

Ahí, el equipo de protección civil comienza por bajar la lancha. Luego, los miembros del equipo de búsqueda de la fiscalía preparan la cámara de pozo profundo que serán sus ojos debajo del agua. Aparece una segunda lancha de marinos, quienes están ahí para vigilar el operativo.

(Policías intercambian indicaciones por radio)

Narradora (CG): A la embarcación abordan: la agente del Ministerio Público, un perito, un policía que maneja la cámara de pozo, el conductor de la lancha y el papá del desaparecido por el que se realiza esta búsqueda. El resto de los que acompañamos el operativo tendremos que alcanzar esa lancha por tierra.

Josefina de León: Nadie se quiere meter al agua porque siempre es más fácil acá en tierra, ¿no? O detrás de un escritorio.

Narradora (CG):...dice Josefina, y confiesa que ella no sube a la lancha porque no sabe nadar.

Narradora (MS): Este tipo de búsqueda, en una presa y con una cámara de pozo profundo, no se ha hecho antes.

El agua es un espacio al que no pertenecemos y que nos representa una serie de vicisitudes que poco a poco Josefina comienza a descubrir...

Está la acción de la naturaleza: la corriente que sigue su curso, la fauna depredadora, incluso el viento que puede entorpecer el manejo de la embarcación.

En la tierra, los caninos del equipo de búsqueda de la fiscalía están entrenados para olfatear y marcar el sitio en donde pudieran encontrar restos humanos. Pero en el agua su olfato no es de mucha ayuda. Y los humanos no pueden identificar a simple vista si la tierra ha sido removida recientemente, como lo hacen en las fosas, o detectar alguna actividad, como pisadas, desechos, o indicios de que hubo alguien más ahí.

Narradora (CG): Lo que sí ayuda es detectar dónde hay animales merodeando. O, si los cuerpos fueron lanzados sujetos con algún objeto para evitar que flotaran, pueden generar burbujas en la superficie.

Esto lo explica el jefe de la unidad de búsqueda, mientras avanzamos a bordo de una patrulla hacia el punto del otro del río en donde nos encontraremos con el equipo que realiza la búsqueda en el agua.

Cuando llegamos a este sitio, uno de los policías grita desde el agua que necesita marcar un punto. Alguien, desde la orilla, le pasa un palo largo de manera improvisada. No tienen el equipo que requerirían para marcar sobre el agua un indicio.

Desde la orilla no podríamos asegurar que el palo, una estaca no mayor a tres metros de largo, funcionó para marcar el lugar.

Con el hallazgo de ese punto, el equipo de búsqueda concluye la jornada y todos regresamos al lugar donde desembarcamos.

En el camino de regreso, Josefina recibe una llamada de la agente ministerial, que le cuenta: la cámara logró captar algo que parecen huesos y el equipo grabó durante unos segundos esta imagen, para que la antropóloga forense pueda decir si son restos humanos.

Josefina de León: Ahorita no hay una seguridad absoluta porque pues nosotros no somos expertos en la material. El experto es el que termina por definir si es o no. Que sí es [ríe].

Celia Guerrero: ¿Tú crees que sí es?

Josefina de León: Ojalá... ojalá que sea.

Narradora (CG): Continuamos después de esta pausa.

Host: El agua hablará. Relatos de búsquedas en lo profundo es un podcast sobre las dificultades de buscar a personas desaparecidas en cuerpos de agua en México. Somos un proyecto independiente y necesitamos de tu ayuda para continuar. Busca el botón de donación en nuestro sitio web: bajotierramedia.com/sonar/elaguahablara. Con tu apoyo, podremos continuar investigando y trayendo a ti estas historias.

Narradora (CG): Antes de la pausa escuchamos lo que sucedió durante el primer día de búsqueda en la presa Vicente Guerrero: la cámara de pozo profundo que utilizan para buscar debajo del agua captó lo que, a primera vista, parecía ser un hueso. Ese día, el operativo terminó con el hallazgo de “el indicio”—como lo llaman en jerga judicial. Y el equipo se retiró del lugar sin rescatarlo. únicamente, marcaron el sitio.

Narradora (MS): Durante 2019, la fiscalía de Tamaulipas participó en 14 búsquedas de personas en cuerpos de agua, de acuerdo con información proporcionada por la institución. Cuatro de ellas fueron en la presa Vicente Guerrero.

Cuando solicitamos los reportes sobre las búsquedas mediante peticiones de información pública, pensamos que podríamos obtener detalles de cómo buscan un cuerpo humano que ha sido escondido deliberadamente en el agua.

Lo que obtuvimos fueron reportes con descripciones pormenorizadas sobre los funcionarios que participaron en las búsquedas, los vehículos que usaron, las horas y sitios de reunión para iniciar los recorridos. Y, en medio de párrafos plagados de jerga judicial y frases hechas, se leían escuetas descripciones sobre cómo buscaron.

Entendimos que a través de esos reportes no podríamos conocer si siguen protocolos o tienen metodologías para ese tipo de tareas.

Narradora (CG): Pero los días que acompañamos el operativo de la presa constatamos que no tienen el equipo adecuado y si lo tienen no saben cómo usarlo; no están preparados para reaccionar ante condiciones cambiantes, como el nivel y la corriente del agua que pueden modificar la visibilidad. Y ante las emergencias o eventualidades que se suscitan, improvisan.

(Se escucha música romántica en la radio de un vehículo. Policías hablan entre ellos)

Narradora (CG): Es el segundo día de búsqueda y en esta ocasión el operativo será en un nuevo punto de la presa Vicente Guerrero. Para llegar a ese lugar debemos atravesar un rancho llamado Campo La Isla. Pero se trata de una propiedad privada y el camino hacia nuestro destino está cerrado.

(Continúa la conversación entre policías, quienes hablan sobre cómo resolver el problema del ingreso al rancho. Mientras tanto, Josefina de León, molesta. cuestiona a otra policía)

Josefina de León: Bueno, ¿cuál es el plan? ¿Entrar aquí con todo y lancha?

Policía: No, es que tenemos que ir por...

Josefina de León: Primero tenemos que ir allá, ¿no?

Policía: ...él es el que nos tiene que decir si se dan las condiciones para entrar en la lancha...No podemos ir en la lancha hasta las 3, 4 de la tarde, porque entonces vamos a estar como ayer...

Josefina de León: Mmhm...Y ya es bien tarde...ya deberíamos estar en el agua ahorita. Van a ser las 11.

Narradora (CG): Parece que nadie previó esta situación, pues los policías llaman en ese momento al dueño del rancho para poder ingresar. Pero son Josefina y otros integrantes de la Red de Desaparecidos de Tamaulipas quienes le explican que están buscando a sus hijos y lo convencen de que los deje pasar. Para cuando, finalmente, llegan al punto de la presa donde tendrán que buscar, han perdido horas.

Ninguno de los miembros de la Red acepta subirse a la lancha. Están molestos porque se ha hecho tarde.

Así que a bordo vamos únicamente funcionarios de la fiscalía...y yo. Nos hemos alejado lo suficiente de la orilla como para no escuchar a quienes se quedaron, cuando la agente del Ministerio Público pregunta por el perito. Se dan cuenta de que no subió a la embarcación. Y regresamos por él.

Ya con el perito a bordo, finalmente empieza la búsqueda y... en tan sólo unos minutos la cámara se apaga. Se acaba la batería y no traen las de repuesto. Volvemos por segunda vez a la orilla y sin posibilidad de hacer la búsqueda en la presa, los agentes de la fiscalía improvisan una búsqueda en tierra. Nuevamente, los familiares de los desaparecidos se rehúsan a participar. Ha sido un día de trabajo perdido y están malhumorados.

Se hace de noche cuando la fallida búsqueda termina. De vuelta a la fiscalía, Josefina luce más enojada que decepcionada.

Josefina de León: Eso es simulación. Yo no voy a ira hacer algo que no tengo planeado.

Narradora (CG): A pesar de los problemas durante la búsqueda, en el primer día mediante la cámara de pozo profundo pudieron detectar lo que parecía ser un resto óseo en el agua.

Josefina de León: El ideo haz de cuenta que está toda la vértebra. Toda, toda la columna y luego sal...el...el sacro. Y luego, parte de las extremidades de abajo. O sea se ve clarito.

Narradora (CG):...dice Josefina sobre la imagen que registró la cámara.

Narradora (MS): Pero los reportes de la fiscalía son contradictorios, pues en la descripción del agente policial que operó la cámara no se detalla el hallazgo; sólo incluye capturas de video con leyendas que refieren la observación de una o varias, abro comillas "siluetas que contrastan con el entorno", cierro comillas. Mientras que en otro documento, elaborado por la misma fiscalía, hablan de fragmentos de restos óseos.

Como sea, se trataba de un indicio, así que lo que procedía era sacarlo del agua. Y lo más pronto posible porque la corriente podría cambiarlo de lugar.

Josefina de León: Sí, se puede mover de lugar, entonces es de ya. Yo ya el lunes, hoy es sábado, pero ya el lunes ya estoy a primera hora ahí para acelerar todo esto y que podamos, si es posible, en esta misma semana o inicios de la próxima, regresar por la osamenta.

Narradora (MS): Pero las cosas no salieron como Josefina esperaba. No sólo no regresó la siguiente semana, sino que hasta ahora el indicio aún no ha sido recuperado del fondo de la presa.

Claro que después de esa primera búsqueda, y con la motivación de haber encontrado lo que podría ser un resto humano, Josefina no se quedó cruzada de brazos. Al contrario: solicitó a la fiscalía que se hiciera una nueva inspección en el mismo sitio, pero esta vez con el propósito de recuperar ese fragmento.

La nueva búsqueda se hizo el 8 de abril. Pero la visibilidad dentro del agua era nula y los buzos de la Marina que acudieron esa vez no pudieron ubicar el indicio.

Josefina de León: Quisiera yo tener una aspiradora y absorber toda el agua, ponerla en otro lado y ahora sí, está limpio, es tierra. No puedo, no puedo evitar que llueva, no puedo evitar que pasen los ciclos naturales que están desfasados también ya, con eso del cambio climático. Hay cosas que yo no puedo controlar.

Narradora (MS): En una tercera búsqueda, también con buzos y con la cámara de pozo profundo, no encontraron nada. Era junio y habían pasado ya cuatro meses del primer operativo en la presa.

Después de tres intentos y al darse cuenta que la fiscalía no contaba con una metodología de búsqueda de restos humanos en agua, Josefina empezó a investigar quiénes sí podrían tener experiencia en esa tarea.

Tras mucho pensar y preguntar y acercarse a distintas instituciones, Josefina se dio cuenta que sí había una oficina en el gobierno que podía ayudar: en el Instituto Nacional de Antropología e Historia hay una subdirección de arqueología subacuática, que lo que hace es, justamente, buscar vestigios en el agua.

Fue a través de la Comisión Nacional de Búsqueda que hubo un primer contacto con este grupo de arqueólogos.

Josefina de León: Y ¡sorpresa! Llega uno al Instituto y 'Aaaay, señora, pues con todo el dolor de mi corazón pero no puedo", ¿no?. 'Pero ¿por qué?". 'Es que no es nuestra competencia, o sea nosotros somos especialistas, sí, pero en aspectos antropológicos de indicios de historia, o sea de tiempo, de objetos, de barcos, de huesos también, pero de historia. No buscamos cadáveres, no es nuestra competencia'.

Narradora (CG): Cuando Josefina conoció al encargado de ese equipo, el arqueólogo Roberto Junco, ella le mostró la fotografía de la persona desaparecida por la que inició todo ese trabajo en la presa:

Josefina de León: Mire, entre otros desaparecidos está este, que es este señor que anda aquí, buscando.”

Narradora (MS): Aunque Junco le reiteró que lo que le pedía no era de su competencia, abrió una posibilidad: el equipo de arqueología subacuática podría ayudar en la búsqueda en su tiempo libre.

Narradora (CG): Y así fue que los buzos especialistas en búsquedas subacuáticas participaron durante tres días de octubre de 2019 para hallar el resto óseo que la cámara de pozo profundo de la Fiscalía había captado casi ocho meses atrás.

Josefina de León: Yo digo 'No me lo haya movido'. Y yo que me tardé tanto... pero quizás debí hacer más presión o ponerme en pelotas ahí para tener todo rápido. Pero también entendí que hay cosas que no dependen de mí ¿no?

Narradora (MS): Con el equipo experto, integrado por un antropólogo físico, un historiador y tres arqueólogos, la búsqueda fue más exhaustiva y con una metodología.

Narradora (CG): Un par de buzos limitan la zona de búsqueda y rastrean introduciendo la mano en el sedimento porque la visibilidad es nula. Repiten este procedimiento avanzando en líneas rectas, como si formaran una malla imaginaria.

Narradora (MS): A pesar de que esa vez el ejercicio de búsqueda fue más completo y sistemático, el equipo no encontró ningún indicio en ese sitio.

Josefina de León: Sí me frustré porque dije 'Me llevó todo el año este rollo', pero también dije 'No lo había hecho'... tenía que... tenía que pasarme lo mismo que al principio... cuando anduve en tierra, cuando empecé en tierra pues no sabía.

Narradora (MS): Josefina cree que los ciclos de la lluvia durante estos meses dificultaron la visibilidad debajo del agua. Pero otras circunstancias, como la presencia de animales o las crecidas y bajadas del río cercano a la presa también pudieron haber movido el resto óseo.

Narradora (CG): Ha pasado más de un año desde que Josefina supo que ahí, debajo del agua, podría estar una pista sobre la ubicación de una persona desaparecida.

Narradora (MS): Semanas y meses de aprender de errores, propios y ajenos, de tocar puertas, de presionar a quienes tienen la obligación de buscar a los desaparecidos.

Narradora (CG): Tiempo en el que Josefina comprendió que su experiencia buscando en fosas podría serle útil sólo hasta cierto punto.

Narradora (MS): Porque en la tierra los cuerpos permanecen quietos (ocultos, sí, pero quietos). En la tierra sus pies y sus manos son suficientes para explorar. En la tierra hasta las autoridades han aprendido qué hacer.

Narradora (CG): Pero en el agua todo eso se desvanece. Por ahora, el asidero de Josefina es la ayuda que pueda obtener del equipo de expertos en arqueología subacuática.

Josefina de León: Voy a agotar hasta donde tenga que agotar. Pero también ya estoy trabajando en meterme en la cabeza de que estás hablando de la presa Vicente Guerrero, de que hay cosas que no voy a poder encontrar.

Epílogo

Narradora (MS): ¿Qué es lo que un familiar de una persona desaparecida espera cuando narramos estas historias?

Narradora (CG): Porque nos parece importante que no sólo nosotras lo sepamos, sino también quienes nos escuchan, esta es la respuesta en voz de Josefina

Josefina de León: Mis expectativas son muy grandes, lograr saber dónde está, que alguien me diga por fin dónde está, que me llegue por fin.

Yo quiero que me ayuden a mí porque ya me cansé, estoy bien cansada, físicamente y moralmente ya estoy muy agotada.

Pensaba ponerme en pelotas en Palacio todos los días a ver si así me pasaban por toda la televisión internacional: "Miren está en pelotas. Díganle ya dónde está su hija" para que se... (llora y ríe). Eso es lo que quiero.

Narradora (MS): Desde que terminamos el reporteo de esta historia y comenzamos su producción, en febrero de 2020, muchas cosas han cambiado.

Ahora el mundo enfrenta una pandemia por el coronavirus y las búsquedas de personas desaparecidas en México son una de las muchas actividades paralizadas debido a la emergencia sanitaria.

Por si esto fuera poco, los recortes presupuestales y una crisis de antaño en la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas amenazan la continuidad de la institución, encargada de asistir y garantizar la reparación a las víctimas de delitos y violaciones a los derechos humanos, entre ellas las familias de las y los desaparecidos.

Narradora (CG): Gracias por escuchar el primer episodio de El agua hablará. Relatos de búsquedas en lo profundo.

Sabemos que estas historias pueden ser muy duras, pero también creemos que necesitan ser contadas. Si crees que deberían llegar a más personas puedes hacer tres cosas:

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Espera el próximo episodio en Bajo Tierra o en donde escuches tus podcasts.

Narradora (MS): Queremos agradecer especialmente a Josefina de León, mamá de Cinthya Mabel y directora operativa de la Red de Desaparecidos en Tamaulipas, por su confianza, disposición y paciencia. Así como a todas las personas que de alguna manera contribuyeron para que este proyecto germinara, con sus sugerencias, tiempos de escucha, buenas vibras y porras para seguir adelante. A todas ustedes, gracias siempre.

Host: El agua hablará. Relatos de búsquedas en lo profundo.

Investigación, guión y narración: Celia Guerrero y Mayela Sánchez.

Diseño y producción de audio: Guillermo Tapia.

Voz: Natalia Luna.

Este podcast es una coproducción de Perifónicas y Bajo Tierra.

Muchas gracias por escucharnos.

Narrator (Celia Guerrero): On a sunny day at the shore of the Vicente Guerrero dam, the enormous water mirror, with no end in the horizon, reflects the blue sky and a few clouds that hover over the surface like ghost ships.

This body of water, surrounded by a dense vegetation, is one of the most important dams in Tamaulipas and it is among the top 10 largest dams in Mexico.

Located at 60 km from Tamaulipas capital, Ciudad Victoria, this dam and its surroundings became a touristic attraction for sport fishing enthusiasts since the 80's and up until the late 90's.

However, from those better times, only the still waters, a few hotels and rest houses in ruins remain on the shores today. The rest was stricken by the wave of violence haunts the state since 2008.

Josefina de León: When we received the information from the dam Vicente Guerrero, we knew that there were people, families, that talked about corpses being thrown in there. How did they throw them? They used steel nets, the one they would use for fishing. They wrapped them in it, tied a big brick so they would sink, and they threw them off the boat.

Narrator (CG): Hello, I'm Celia Guerrero

Narrator (Mayela Sánchez): And I'm Mayela Sánchez

Narrator (CG): We are both investigative journalists, creators of The waters will tell, a podcast about the disappearing and searching of people in the rivers, lakes, dams and other bodies of water in Mexico.

Narrator (MS): In this first episode, we will tell the story of Josefina de León, a seeker of missing people in Tamaulipas, who has devoted herself for years to learn and decipher how to seek for them in the water.

Narrator (CG): It is hard to imagine but this story develops in this idyllic and apparently peaceful landscape that we mentioned at the beginning.

Josefina de León: We are in the municipality of Padilla, Tamaulipas, where the Vicente Guerrero dam is located and there is a search operation being conducted. This is a water search operation.

Narrator (CG): The voice we just heard is Josefina de León's. It may be necessary to clarify that her search did not start here, at the Vicente Guerrero dam.

Josefina de León: Well, my name is Josefina de León and I am Cinthya Mabel Pantoja de León's mother. She disappeared on April 22nd, 2012 in Ciudad Victoria.

Cinthya's case is one of those cases where she disappeared without a trace. Nobody knows anything, nobody saw anything.

Narrator (CG): The very same day Josefina files the missing person report for Cinthya, she began to drive on all the possible routes around Tamaulipas's capital. She drove day and night, hoping to find a clue of her daughter, a 25-year-old woman, or her car, a blue Chevy.

Josefina de León: Cinthya went out to a party, a Saturday night with a group of friends. We had agreed that if it was too late at night she shouldn't be on the street, and her friends were in for the long haul and yes, she stayed there until sunrise. She came out of the party, or reunion, because by that time it was a reunion, a chat among friends around 6 in the morning. That was it, nobody has seen her ever since.

Narrator (CG): Josefina reported the disappearance to the local prosecutor's office. However, she had the certainty that, if she didn't search for her daughter, no one would. In Mexico there is a big lack of trust in the work of the authorities that are in charge of procuring justice, which is aggravated by the thousands of unresolved disappearance cases.

Narrator (MS): Her search was not limited to the highways. She followed roads across wastelands, fields and hills.

Josefina de León: It was on the internet where I began exploring with the intention of seeing or hearing something that would shed a light over this darkness; something that would tell me "Come this way, go that way". That was the moment I found there were a lot of missing people, and I asked myself "When did all this happened?".

Narrator (CG): By 2015, after 3 years of being alone and facing many difficulties to get the investigation to move forward and get the authorities to look for Cinthya, Josefina registered the Tamaulipas's Missing Persons Network, an organization focused on trying to amend these problems for others who are also looking for their relatives.

Narrator (MS): From that moment, her Network has supported the relatives of missing people with legal counseling and filing requests for missing persons in order to locate and identify them.

At a national level, a number of groups perform similar efforts, mostly focused on searching in clandestine mass graves.

Narrator (CG): However, in Tamaulipas, unlike other states in Mexico, the violence associated to the militarization was so overwhelming that very few dared to go out, searching for missing people.

Even more so, very few denounced the disappearances, because they were afraid of the collusion between the authorities and the organized crime.

Narrator (MS): Josefina describes this wave of violence as a hurricane that struck the hardest in Tamaulipas, it swept everything and did not allow people to go out of their homes for many years, we all looked for shelter. However, once the worst had passed, even though the damages from the storm remained, a few people started to go out. Little by little, they started to look for those who had disappeared.

(Men voices providing instructions. Car engine starts)

Narrator (CG): It is February 21st, 2019 and Jorge Ernesto Macias, State's commissioner for the search, and the Tamaulipas Justice General Attorney, lead the first search operation requested by Josefina, which will take place at the Vicente Guerrero dam.

Narrator (MS): The operation is not related to the Cinthya Mabel case, Josefina's daughter, but to a relative of one of the members of the Network.

Narrator (CG): In addition to the Attorney's search team, military personnel, federal and state police, civil protection, Josefina and one of the missing person's relatives will be searching in the water. Due to security reasons and to avoid interfering with the case, the name will not be mentioned.

Once they are all gathered and ready, they leave the Attorney's office in caravan, heading to the dam.

The location they are heading to is one of the places across Tamaulipas that Josefina has flagged as potential places for the existence of missing persons' remains.

Josefina de León: There is a list of 85 places that were delivered directly to us; not all at the same time, but little by little. The dam was among them, so we said "Let's go to the dam, it is on the list".

Narrator (MS): But knowing where to look is not enough, you must have the tools to do so...

Josefina de León: What do you need? The underwater camera... enough boats, batteries, fuel, flashlights.

Narrator (CG): Because, if clandestine mass grave searching is challenging already, locating human remains under water has its own unique difficulties.

Narrator (MS): The corpses are not only submerged, but they are purposely thrown into the water to hide them and erase all traces. This is the reason that conducting an underwater search requires certain weather conditions and the technology that enables exploring this environment.

Narrator (CG): We arrived at the naval station, barely built in 2018, at the shore of the dam. With the arrival of the navy force, that area recovered certain accessibility.

There, the Civil Protection team starts to set down the boat. Then, the members of the Attorney's search team prepare the underwater camera, which will be their eyes below the surface. A second boat with marines shows up, they are there to oversee the operations.

(Policemen exchange directions over radio)

Narrator (CG): An agent of the Public Prosecutor office, a forensic expert, a policeman to operate the underwater camera, the boat skipper and the missing person's father get on the boat. The rest of the party will have to catch up to that boat from land.

Josefina de León: Nobody wants to get in the water because it is always easier here on land, am I right? Or behind a desk.

Narrator (CG): ...claims Josefina and confesses that she did not get on the boat because she does not know how to swim.

Narrator (MS): This type of search, in a dam and with an underwater camera, has never been tried before.

The depths are spaces that we do not belong to and that represents a series of vicissitudes Josefina has been discovering little by little...

There is the effect of nature: the current flows, the predatorial wildlife, even the wind can be a challenge for the boat.

On land, the Attorney's canine team is trained to sniff and flag the place where human remains may be found however, underwater, their sense of smell is of little help. Humans cannot identify if the lake floor has been recently removed, as we do for the mass graves, or detect any activity at all, such as steps, remains, hints that there was someone else there.

Narrator (CG): A good indicator is to spot the places where there are animals prowling. Also, if the corpses were tied to an object to avoid them from floating, it may generate bubbles on the surface.

This is explained by the chief while we travel on a police car to the place of the river where we will meet with the team that performs the underwater search.

When we get to that place, one of the policemen yells from the boat, they need to mark the spot. Someone from the shore hands him an improvised stick. They lack the necessary equipment to flag the place in the water over a hint.

From the shore, we could not confirm that the stick, no longer than 3 meters, successfully marked the spot.

With the finding of this place, the search team concludes the day's work and we all go back to the place where we first offloaded.

During the drive back, Josefina receives a call from the Public Prosecutor's Office agent, the camera managed to capture something that resemble bones and the team recorded a few seconds of this image, so the forensic anthropologist could determine if they are indeed human remains.

Josefina de León: As of now, there is no absolute certainty, because we are not experts on the subject. The expert is the one that determines whether they are human remains or not. Which they are (she laughs).

Celia Guerrero: Do you believe they are human remains?

Josefina de León: Hopefully... Hopefully they are.

Narrator (CG): We will continue after this break.

Host: The waters will tell. Stories of search in the depths is a podcast about the difficulties of searching for missing people in bodies of water in Mexico. We are an independent project and we need your help to keep going. Look for the Donation button in our website: bajotierramedia.com/sonar/elaguahablara. Your support will allow us to continue our investigation and bring these stories to you.

Narrator (CG): Before the break, we heard what took place during the first day of search at the Vicente Guerrero dam: The underwater camera used for deep searches captured something that, at first sight, seemed to be a bone. That day, the operation ended with the finding of a "hint" -as called in legal terminology. The team left without retrieving it, they just marked the spot.

Narrator (MS): During 2019, Tamaulipas's Attorney general took part on 14 underwater search operations for corpses, according with information provided by that institution. Four of them took place at the Vicente Guerrero dam.

When new requested the reports about those operations through public information requests, we expected to obtain details about how the look for human remains that have been purposely hidden under water.

What we obtained were reports containing vague descriptions about the public servants who took part on the search operations, the vehicles used, the working hours and the starting point to start the search route. Also, in the middle of lines plagued with legal jargon and template phrases, there were badly written descriptions of the practices observed during the search operations.

We realized that those reports will be useless to learn about the protocols and methodologies followed for this type of tasks.

Narrator (CG): However, during the days we accompanied the search operation at the dam, we confirmed that they lack the necessary equipment and, if they have it, they don't know how to operate it; they are not prepared to react to changing weather conditions such as the water level and current, which can modify the visibility and, when they face of emergencies or eventualities, they improvise.

(Romantic music on a car's radio. Policemen talk to each other)

Narrator (CG): It is the second day of the search and this time the operation will take place at a new spot of the Vicente Guerrero dam. In order to get to this place, we must go through a ranch called Campo La Isla. However, this is private property, and the road to our destination is closed.

(Conversation between policemen continues, they are trying to solve the challenge of accessing the ranch. In the meantime, Josefina de León is upset and questions a policewoman)

Josefina de León: Well, what is the plan? Are we going in with the boat too?

Policewoman: No, we have to go through...

Josefina de León: First we need to go that way, am I right?

Policewoman: He is the one that has to let us know if the conditions are right to go in with the boat... We cannot go on boat until 3 or 4 p.m. because then we will be just like yesterday.

Josefina de León: Right.... It is getting late... we should be in the water by now. It is about to be 11 a.m.

Narrator (CG): It would seem like no one anticipated this situation. The policemen called the owner of the ranch in that very moment so he could grant them access. However, it is Josefina and other members of the Tamaulipas's Missing Persons Network who explain that they are looking for their children and convince him to let them in his property. By the time they finally reach the place where they are supposed to start searching, they have lost hours.

None of the members of the Network agrees to get on the boat, they are upset because, by then, it is late.

Only the Attorney's team and I are on the boat. We have gone far enough from the shore to stop hearing those who stayed on land, when the Public Prosecutor's Office agent asks about the forensic expert. They realize he never got on the boat, so we go back to pick him up.

Once the Forensic expert is onboard, the search finally starts and... after a few minutes, the camera goes off. The battery runs out and they did not bring any backups. We go back to the shore for a second time, unable to perform the search at the dam, the agents improvise a land search operation. Again, the relatives of the missing people refuse to participate. It has been a day lost and they are angry.

Around dusk, the failed search operation is ended. Back at the General Attorney's Office, Josefina looks angry rather than disappointed.

Josefina de León: That was make-believe. I am not doing something that I have not planned.

Narrator (CG): Despite the challenges during the search, on the first day the camera managed to capture what seemed to be bones remains in the lakebed.

Josefina de León: On the video you can see the whole spine. The entire spine and then, the sacral bone. Then the lower extremities. I mean, you can clearly see it.

Narrator (CG): ...claims Josefina about the image recorded by the underwater camera.

Narrator (MS): However, the reports provided by the Attorney's Office are contradictory, as the description from the agent in charge of operating the camera does not detail the finding; it only includes screenshots of the video with captions referring to the sighting of "silhouettes contrasting with the environment". Other document, produced by the same Attorney's Office, does mention bone remains.

Whatever the case, it was a hint, so the next step was to take it out of the water as soon as possible, since the current might drag it out of place.

Josefina de León: Yes, it could be moved, so it is urgent. On Monday, today is Saturday, but on Monday first thing in the morning I will be there to speed things up so, if possible, this same week of early next week we will be able to go back for the bones.

Narrator (MS): Unfortunately, things don't go as Josefina expected. Not only she was not able to go back the following week, but also the remains have not been retrieved from the depths of the dam.

Of course, after that first search operation and with the motivation of finding what could be human remains, Josefina did not just cross her arms. In fact, quite the opposite, she requested the Attorney's Office for a new inspection at the same sire but this time, with the specific purpose of recovering the remains.

The operation took place on April 8th. Unfortunately, the visibility underwater was null and the scuba divers from the Navy, who assisted during those efforts, were not able to find the remains.

Josefina de León: I wish I had a vacuum, take all the water and flush it somewhere else, then I would say "There, it is clean, now it is land". I cannot do it, I cannot stop the rain, I cannot avoid the natural cycles to take place, as out of time as they are with all this climate change. There are things I cannot control.

Narrator (MS): During a third search, also with scuba divers and the underwater camera, nothing was found. By the it was June and four months had passed since the first search operation at the dam.

After three attempts and the realization that the Attorney's Office did not have a methodology for underwater search operations, Josefina started investigating who could have the necessary experience for this task.

After a lot of thinking, asking and reaching out to different institutions, Josefina learned that there was a government office that could help them: The National Institute of Anthropology and History has a branch of underwater archeology, which purpose is, precisely, looking for underwater vestiges.

It was through the National Commission of Search that they first established contact with this team of archeologists.

Josefina de León: Oh surprise! I arrive at the Institute and "Oh, it hurts my heart, but I cannot help you". "You can't? Why?". "It is just not within our area of expertise. Yes, we are experts, you are right, but in anthropological aspects about history, about time, objects, ships, bones too but in a historical context. We do not look for corpses, it is not our area of competency".

Narrator (CG): When Josefina met the man in charge of this team, archeologist Roberto Junco, she showed him the photography of the missing person that started this whole operation at the dam.

Josefina de León: Look, among other missing people there is this man, he is here, searching.

Narrator (MS): Even after Junco reaffirmed that Josefina's request was out of his scope, a possibility opened: the underwater archeology team would assist the search operation during their free time.

Narrator (CG): That way, the scuba divers specialized in underwater research assisted for three days during October 2019 to find the bone remains that had been spotted by the Attorney's underwater camera almost eight months earlier.

Josefina de León: I tell myself "I hope is hasn't been moved". It took me so long... maybe I should have pushed harder or put on a naked protest so I could achieve things faster. I understood there are things that I cannot control though, right?

Narrator (MS): With the team of experts, consisting of a physical anthropologist, a historian and three archeologists, the operation was more exhaustive and following a clear methodology.

Narrator (CG): Two of the scuba divers delimit the research area, and track their way by digging their hands into the sediment, since the visibility is null. They repeat this procedure moving forward in straight lines, forming an imaginary grid.

Narrator (MS): Even though, this time the search efforts were more thorough and systematic, the team did not find any hint on the site.

Josefina de León: I did get frustrated because I told myself "This whole mess took me a year", but I also thought "I had not done it before"... It had to... It had to happen to me, just as it did at the beginning, when I was on land; when I started reaching on land, I did not know how to do it".

Narrator (MS): Josefina thinks that the rain cycles during those months made the visibility underwater difficult. However, other factors such as the wildlife and the high and low currents of the nearby river, could have also change the location of the remains.

Narrator (CG): It has been over a year since Josefina found out that, there might be a hint of the whereabouts of a missing person there, underwater.

Narrator (MS): Weeks and months of learning from both her and other people's mistakes, of knocking on doors, of pushing those who have the obligation of searching for missing people.

Narrator (CG): During that time, Josefina understood that her experience looking in mass graves would only be useful to some extent.

Narrator (MS): Because, at least in the ground, the corpses remain still (hidden, yes, but lying still). On land, her feet and hands are enough to explore. On land, even the authorities have learned what to do.

Narrator (CG): However, everything vanishes underwater. For now, Josefina holds on to the fact that she can get help from the underwater archeology experts.

Josefina de León: I am going to reach out to whatever I need to reach out to until I run out of options. I am also working on getting in my head the fact that, there are things at the Vicente Guerrero dam, that I will not be able to find.

Epilogue

Narrator (MS): What does a relative of a missing person expect when we tell these stories?

Narrator (CG): We consider that it is important that not only we know it but also our audience, this is Josefina's answer.

Josefina de León: My expectations are very big, finding out where she is; that somebody can finally tell me where she is, to find out once and for all.

I want someone to help me because I am tired, I am so tired, physically and morally I am so exhausted.

I thought about putting on a daily naked protest in front of the National Palace, maybe that way I would be on international TV: "Look at her, naked. Will somebody tell her where her daughter is so she ... (cries and laughs). That is what I want.

Narrator (MS): From the time we completed the interviews for this story, and we began the production stage, in February 2020, many things have changed.

Nowadays, the world faces a COVID-19 pandemic and the search operations for missing people in Mexico are one of the many activities that are halted due to the health emergency.

On top of that, budget cutbacks and an old crisis at the Executive Commission for Victims Assistance threaten the continuity of the institution, in charge of assisting and guaranteeing amends for the victims of crimes and transgressions to human rights, among them, the relatives of missing people.

Narrator (CG): Thank you for listening to the first episode of The waters will tell. Stories of quests in the depths.

We are aware these stories may be harsh, but we also believe the need to be told. If you consider these stories should reach a wider audience, you can support our podcast by:

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We are also very interested on your opinion, please follow us and send us your comments through our social media official sites.

The next episode is coming soon at Bajo Tierra or on your favorite podcast outlet.

Narrator (MS): We would like to especially thank Josefina de León, Cinthya Mabel's mother and Operations Director of Tamaulipas's Missing Persons Network, for her trust, willingness and patience. Also, to all the people that contributed in any way to make this project thrive, with your suggestions, your listening, good vibes and support to move forward. To all of you, Thank you.

Host: The waters will tell. Stories of quests in the depths.

Investigation, script and narration: Celia Guerrero and Mayela Sánchez.

Design and production: Guillermo Tapia.

Voice: Natalia Luna.

This podcast is a coproduction of Perifónicas and Bajo Tierra.

Thank you for listening.


2. Señales desde el sur por Perifónicas y Bajo Tierra
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La antropóloga forense Ana Carolina Guatame tuvo la iniciativa de avanzar en una estrategia para buscar a personas desaparecidas durante el conflicto armado en los ríos de Colombia, a partir de un modelo matemático que predice el comportamiento de los cuerpos en las corrientes. El proyecto abre una esperanza para quienes indagan por sus familiares desaparecidos y es un ejemplo para otros países, como México, en donde ríos, lagos y presas también han sido usados para desaparecer personas.
Transcripción español
English transcript

El agua hablará

Relatos de búsquedas en lo profundo

Episodio 2: Señales desde el sur

(Collage de audios de noticias: “El presidente Uribe impulsó una ley para facilitar la desmovilización de paramilitares...”, “Se trata de la Ley de Justicia y Paz en Colombia...”, “Mientras tanto los paramilitares que venían declarando en el proceso de Justicia y Paz...”, “Las condenas de 8 años de cárcel a los jefes paramilitares es el menos malo de los males de la justicia de la Ley de Justicia y Paz...”).

Narradora (Mayela Sánchez): En 2005, en Colombia, el Gobierno de álvaro Uribe promulgó la Ley 975 o Ley de Justicia y Paz, con la que pretendió la desmovilización de integrantes de grupos paramilitares. Uno de los beneficios que planteaba esta norma para los actores armados era la posibilidad de recibir penas menores que en la justicia ordinaria, a cambio de participar en audiencias de versión libre para contar los crímenes cometidos por las organizaciones a las que pertenecían y aceptar su responsabilidad.

Un ejemplo es el caso de Jesús Roldán, alias Monoleche, integrante del grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia, quien confesó once homicidios y seis desapariciones forzadas, entre otros delitos. En la justicia ordinaria su condena habría sido de 40 años de prisión, la pena máxima, pero al adherirse a la Ley de Justicia y Paz, la redujeron a ocho años, y en 2016 quedó libre.

Esta ley fue polémica por la desproporción entre los delitos aceptados y las sanciones; además, porque no había garantía de que los beneficiados dijeran toda la verdad. Sin embargo, entre los hechos que sí contaron surgieron datos relevantes.

Ana Carolina Guatame: Algo que empezó a aparecer de manera recurrente en los testimonios de estas audiencias de versión libre era que los cuerpos de las personas desaparecidas habían sido arrojados a las corrientes de agua.

Luz Mery Velásquez: En Justicia y Paz hubo cuatro audiencias de versiones libres del señor Ramón Isaza.

Narradora (MS): Ramón Isaza es fundador de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio, organización paramilitar que practicó la desaparición de personas como una estrategia de terror social y control territorial, también usada por otros actores del conflicto: militares y guerrilla.

De acuerdo con el Centro Nacional de Memoria Histórica, se calcula que existen al menos 80.631 víctimas de desaparición forzada en Colombia.

Isaza participó en más de una docena de audiencias de versión libre. En algunas de ellas reconoció algo que hasta ese momento las víctimas del conflicto intuían o habían investigado por su propia cuenta, sin tener aún una certeza: los paramilitares habían utilizado los ríos para desaparecer a cientos de personas.

Luz Mery Velásquez: Era escuchar a este señor cómo se saboreaba, porque [silencio] nosotros identificábamos que se estaba saboreando los muertos y las desapariciones, y contaba cómo cogían a las personas y les abrían pa’ sacarles el vientre.

Ana Carolina Guatame: Era muy triste ver eso: muchas mujeres con las fotografías, incluso para mostrárselas a ver si recordaban ese rostro.

Luz Mery Velásquez: Todas las veces él decía: “Sí, él ya está viajando”. Viajando era que ya lo habían tirado al río y el río se lo llevaba. Ya iba viajando.

Ana Carolina Guatame: El mensaje que le mandaban estas personas a las víctimas era que pues, un poco como que no tuvieran mucha esperanza o ninguna expectativa frente a la búsqueda, porque pues una vez un cuerpo era lanzado al agua, era imposible encontrarlo.

Tal vez en lo profundo de mi corazón me niego a creer que… que esa sea la respuesta, y es que “no los vamos a encontrar”.

Narradora (Celia Guerrero): Bienvenidos al segundo episodio de El agua hablará. Relatos de búsquedas en lo profundo. Somos Celia Guerrero...

Narradora (MS): Y Mayela Sánchez.

Narradora (CG): Para nosotras, creadoras de este podcast, las investigaciones periodísticas y los testimonios compartidos por los familiares de las víctimas de desaparición en ríos de Colombia fueron la primera inspiración para realizar este trabajo. Es por eso que decidimos dedicar este episodio a conocer el caso colombiano y cómo sus búsquedas en cuerpos de agua se cruzan con las de quienes buscan en México.

Al inicio escuchamos a Luz Mery.

Luz Mery Velásquez: Yo tengo una presentación protocolaria [risa]. Ya me la aprendí. Mi nombre es Luz Mery Velásquez. Yo soy víctima del conflicto armado colombiano por la desaparición forzada de mi esposo, el ingeniero civil Julián Emilio Cataño Carmona, a quien desaparecieron laborando en la hidroeléctrica La Miel, Magdalena Medio, territorio de mucho conflicto acá en Colombia.

Narradora (CG): Y a Ana Carolina Guatame.

Ana Carolina Guatame: Soy antropóloga, luego hice mi formación de posgrado de maestría en Antropología Forense, y he trabajado por cerca de 12 años en búsqueda de personas desaparecidas.

Narradora (CG): Conoceremos la historia de Luz Mery, quien encuentra esperanza en una posible solución técnica para algo que pareciera estar cancelado, por lo menos desde el discurso: la búsqueda de los desaparecidos en los ríos. Creemos que puede servir de ejemplo para quienes buscan en los cuerpos de agua de nuestro país, o bien, para inspirar a más profesionistas interesados en aportar sus conocimientos a esta causa.

Ana Carolina, quien propuso esta solución técnica, nos guiará por medio de estos relatos, espejo de problemáticas, búsquedas y esperanzas que se cruzan.

Ana Carolina Guatame: Viví en un espacio que estaba como una burbuja en relación con lo que estaba viviendo el país. Eran épocas muy duras, en las que realmente fue, digamos, en la universidad, que yo vi cuál era el país que estábamos viviendo.

Narradora (MS): Eran los primeros años de la década del 2000. Ana Carolina estudiaba en la Universidad de los Andes, en Bogotá, que se encuentra a los pies de la cordillera Oriental, frente a un cerro muy conocido que se llama Monserrate.

Ana Carolina Guatame: Decían que la Universidad de los Andes estaba de frente a Monserrate y de espaldas al país. Y tenía mucho que ver con eso, con estudiantes que eran formados pensando en un país que de pronto no era necesariamente el que estábamos viviendo.

Narradora (MS): Durante sus años universitarios, Ana Carolina conoció los casos de violaciones a los derechos humanos que ocurrían en Colombia, como la desaparición de personas. Le impresionó.

Tan pronto terminó la escuela, comenzó a trabajar en Equitas, una organización colombiana que investiga de manera interdisciplinaria violaciones graves a este tipo de derechos.

Para 2006, mientras Ana Carolina estudiaba la maestría en Antropología Forense, empezó a regir la Ley de Justicia y Paz. Como mencionamos al inicio del episodio, esta norma trajo beneficios para los excombatientes a cambio de que hablaran sobre los crímenes cometidos por las organizaciones a las que pertenecían.

Ana Carolina Guatame: La idea era que los paramilitares fueran y contaran todo lo que sabían sobre su accionar en el marco del conflicto armado.

Narradora (MS): Ana Carolina nos contó que tuvo acceso a las grabaciones de algunas de estas audiencias, y fue así como supo que los paramilitares habían usado los ríos con el fin de desaparecer sistemáticamente a personas, una táctica para que los cuerpos no pudieran ser encontrados. Pues, como dice la gente, sin cadáver no hay delito.

Que ese fuera el mensaje final implícito en las confesiones de los paramilitares preocupó a Ana Carolina.

Ana Carolina Guatame: Yo me encontraba… Pues indagando sobre un tema para realizar mi tesis de maestría, entonces hablamos con las compañeras de Equitas y ellas me dijeron: por qué no pensamos en algo que sea explorar las posibilidades de la búsqueda en ríos.

Narradora (MS): Ana Carolina investigó sobre búsquedas de personas en corrientes de agua en otros países y encontró ejemplos de estudios para predecir los puntos donde podrían localizarse.

También contactó a Luis Alejandro Camacho-Botero, un profesor en Colombia que estudiaba, entre otras cosas, las corrientes de los ríos para pronosticar o identificar las zonas donde se depositaba más basura.

Ana Carolina Guatame: Pensé: “Si esto aplica para ese tema, es posible que aplique también para la búsqueda de personas”.

Narradora (MS): Al principio al profesor le pareció extraño el tema forense, pero finalmente aceptó trabajar con ella.

Entre 2006 y 2007 hicieron un modelo matemático computarizado para simular cómo podría moverse un cuerpo humano en el agua, usando como base un tramo del río Magdalena.

Luz Mery Velásquez: Por allá normalmente no hay fosas porque como hay río... Entonces el señor Ramón Isaza dijo: “Es que yo no necesitaba fosas, los cuerpos todos, si tenemos al río Magdalena”. Los cuerpos los tiraban al río.

Narradora (CG): El esposo de Luz Mery, Julián Cataño, fue desaparecido el 24 de febrero de 2001. él es ingeniero y trabajaba en el proyecto de la hidroeléctrica La Miel. Pero para entender esta historia necesitamos explicar una particularidad geográfica importante de Colombia.

Óscar Parra: En Suramérica tenemos los Andes, que vienen, digamos, desde Chile, van hasta Venezuela.

Particularmente, cuando los Andes llegan a Colombia, la cordillera se abre en tres brazos. Nosotros les llamamos cordillera Occidental, Central y Oriental.

Narradora (CG): Óscar Parra, periodista y director de Rutas del Conflicto, un portal dedicado a investigar y contar el conflicto armado en Colombia desde la voz de los sobrevivientes, explica cómo la geografía de su país determina la vida y la muerte (o la guerra) en los territorios. Colombia posee estas tres principales cordilleras, a partir de las cuales se forman dos importantes ríos que atraviesan gran parte del país de sur a norte…

Óscar Parra: Son el río Magdalena y el río Cauca.

Narradora (CG): Estos son los dos ríos principales, pero de las montañas descienden riachuelos, quebradas y caudales, que durante los años más difíciles del conflicto fueron utilizados por los perpetradores de la violencia para ocultar los cuerpos de sus víctimas. Y con ellos, las masacres. Y con ellas, los crímenes.

Óscar Parra: Atacando el río se atacaba a la población.

Narradora (CG): En su proyecto Ríos de Vida y Muerte, el equipo de Rutas del Conflicto reporta más de 1.080 cuerpos recuperados en al menos 190 ríos colombianos, de 1973 a 2016.

Narradora (MS): Volvamos al testimonio de Luz Mery, esposa del ingeniero Julián Cataño.

Luz Mery Velásquez: Llevaron a Julián a hablar con Roque a un prostíbulo.

Narradora (MS): Roque era el alias de Ovidio Isaza, hijo de Ramón Isaza y jefe paramilitar en el municipio de Norcasia, donde se encuentra la hidroeléctrica en la que Julián trabajaba.

Luz Mery nos contó que su esposo fue enviado por la empresa a negociar con los paramilitares, y como no llegaron a un acuerdo…

Luz Mery Velásquez: Supuestamente, a las tres de la mañana el señor Roque Isaza dijo… [pausa] El señor Roque Isaza dijo: “Guarden a ese señor”. La orden “Guarden a ese señor” significó que lo… [pausa] que lo picaran, supuestamente, y lo tiraran al río La Miel.

Narradora (MS): Luz Mery descubrió este lado de la historia por medio de sus indagaciones, pero también a partir de lo que escuchó directamente en las audiencias de versión libre de los paramilitares. Durante la investigación de este episodio, intentamos tener acceso a las grabaciones de estas audiencias, que están en poder de la Fiscalía General de la Nación de Colombia, pero no son públicas.

Luz Mery relata que en uno de esos encuentros, en los que las víctimas podían escuchar las declaraciones y hacer preguntas sobre el paradero de sus desaparecidos, ella se acercó a Luis Eduardo Zuluaga, alias MacGyver, a quien identifica como el autor material de la desaparición de su esposo a partir de la información que dieron los paramilitares en una audiencia de versión libre.

Luz Mery Velásquez: Y por un ladito me le arrimé a preguntarle que yo necesitaba que me dijera dónde estaba el cuerpo de Julián, que me dijera qué pasó exactamente, que yo tenía derecho a la verdad. Y estar tan cerquita de él, como tan en contacto de su cara así, porque yo me arrimé a hablarle al oído [suspira], esa es una cosa que me da escaramucias.

Narradora (MS): Luz Mery nos dijo que en las audiencias pudo confirmar lo que había averiguado por su propia cuenta: que fue Roque quien dio la orden para desaparecer a su esposo, Julián.

En su difícil y doloroso camino hacia la verdad, durante años Luz Mery ha investigado y participado en conferencias, talleres y todo tipo de eventos de antropología forense. Recientemente, un estudio despertó su motivación y la hizo creer en la posibilidad de hallar los restos de su esposo.

Se trata del proyecto de Equitas, en el que Ana Carolina empezó a trabajar en 2006 y que desde 2019 desarrolla formalmente de la mano del Instituto Javeriano del Agua, una unidad académica de la Pontificia Universidad Javeriana, ubicada en Bogotá. La iniciativa actual consiste en la modelación matemática del río La Miel.

Jorge Escobar: La modelación matemática, si se puede decir así, es una herramienta que le permite a uno deducir cosas, preguntarse cosas a partir de unas condiciones específicas.

Narradora (MS): él es Jorge Escobar. Es ingeniero civil de profesión, pero se dedica a la hidrodinámica ambiental, una especialidad que estudia el movimiento de los cuerpos de agua naturales.

Jorge Escobar: Lo que buscamos es desarrollar una metodología que permita facilitar la búsqueda de personas desaparecidas en ríos, ya sea porque se supo dónde arrojaron el cuerpo, o lo contrario, se encontró el cuerpo o fragmento de cuerpo en alguna parte.

Narradora (MS): Lo que hace el modelo matemático es utilizar las mediciones pasadas y actuales del caudal de un río para representar su dinámica y patrones de flujo y, con esa información, simular cómo se movería un cuerpo a través de su cauce.

Jorge nos explica que es similar a lo que se hace para predecir el clima o la trayectoria de un huracán.

Jorge Escobar: A partir de eso, uno puede empezar a establecer lo que yo llamo un diálogo con la naturaleza.

Narradora (MS): Este modelo ha servido para realizar un primer ejercicio en el río La Miel, el mismo donde fue desaparecido Julián, el esposo de Luz Mery.

Ana Carolina Guatame: Muchas personas pensaban que esto… Pues era un poco como una inversión de tiempo que implicaba demasiado para unos resultados que eran experimentales.

Narradora (MS): Ana Carolina asocia esta reticencia a la dificultad que implica la búsqueda de personas en escenarios complejos.

Ana Carolina Guatame: Sabemos cómo intervenir una fosa clandestina. Pero cuando tenemos otro tipo de lugares en donde se cree que están las personas desaparecidas, y ese tipo de lugares implica una serie de tecnologías, metodologías, etcétera, que son novedosas, creo que es allí donde empieza a parecer el discurso de: “No vamos a poder, eso no es posible”.

Creo que para las familias es muy importante que se haga de manera juiciosa y rigurosa el esfuerzo de la búsqueda, y no que frente a un conocimiento de un testimonio que nos dice “los lanzamos al agua”, la respuesta sea: “No los vamos a buscar porque es muy difícil”.

Narradora (CG): Un anuncio y volvemos a la historia.

Host: El agua hablará. Relatos de búsquedas en lo profundo es un podcast sobre las dificultades de buscar a personas desaparecidas en cuerpos de agua en México. Somos un proyecto independiente y necesitamos de tu ayuda para continuar. Busca el botón de donación en nuestro sitio web: bajotierramedia.com/sonar/elaguahablara. Con tu apoyo, podremos continuar investigando y trayendo a ti estas historias.

Narradora (CG): Durante la primera parte de este episodio escuchamos por qué la antropóloga forense Ana Carolina Guatame comenzó a trabajar en un proyecto para buscar a los desaparecidos en ríos de Colombia.

También conocimos la historia de Luz Mery Velásquez y su esposo, Julián Cataño, desaparecido por paramilitares en el río La Miel.

Ahora escucharemos sobre el trabajo que Ana Carolina y su equipo han realizado en ese lugar y cómo este se entrecruza con la experiencia de un grupo de arqueólogos mexicanos.

Narradora (MS): El río La Miel está ubicado en el departamento de Caldas, en la región central de Colombia, a unas 6 horas de la capital.

Ana Carolina Guatame: Tiene unas aguas muy cristalinas, el paisaje es bellísimo, y como que cuesta conciliar ese paisaje tan estéticamente lindo con los hechos de violencia ocurridos allí.

Narradora (MS): Según el Observatorio del Centro Nacional de Memoria Histórica, en él se han encontrado 36 cuerpos de personas desaparecidas.

Ana Carolina Guatame: Todos los recursos que están alrededor del río son, finalmente, la vida de la gente que está ahí alrededor. De manera que pensar en la idea de la muerte asociada al río es muy fuerte.

Es como una sensación siempre de esa doble connotación del río, incluso contradictoria.

Narradora (MS): Ana Carolina nos contó que, durante años, algunas personas que viven a las orillas del río y los pescadores de la región han presenciado la violencia, y son ellos los primeros testigos de los hallazgos de los cuerpos de desaparecidos.

Ana Carolina Guatame: La gente decía: “Ah, yo también supe de un caso”, “Ah, claro, yo recuerdo cuando esto pasaba y yo pasaba en mi lancha y veía un cuerpo aquí, un cuerpo allá”.

Es muy chévere porque encontramos ese relato de lo que nosotros conocemos técnicamente en la vivencia que ellos han tenido.

Narradora (MS): El equipo técnico ya tuvo acercamientos con los pobladores y estudió el río, pero aún no realiza un ejercicio de búsqueda y continúa preparándose para un posible hallazgo.

Ana Carolina Guatame: En nuestro país, particularmente, todavía estamos muy en esa línea de que esto no es posible, y mostrar que sí lo es —y no por demostrar que tenía la razón, ni mucho menos, sino por la esperanza y por la puerta que se abre para las familias que buscan a sus seres queridos—, uy, sería como... como un gran logro, ¿no?

Como que el hallazgo es un gran logro, pero sigue habiendo un montón de retos que luego van a empezar a surgir.

Narradora (MS): Uno de ellos, por ejemplo, es hacer conscientes a los familiares de que dadas las condiciones y el movimiento constante de las aguas de los ríos, es muy probable que no se encuentren los cuerpos completos, sino sólo algunos huesos.

Otro reto será el rescate de los hallazgos sumergidos en el agua. Quienes saben cómo hacerlo son quienes trabajan con restos arqueológicos que han estado bajo el agua por mucho tiempo.

Ana Carolina Guatame: En nuestro país no tenemos una tradición en arqueología subacuática. Entonces lo que empezamos a hacer desde hace poco más de un año fue un acercamiento a los arqueólogos subacuáticos mexicanos.

Roberto Junco: Buceé desde muy niño, me encantaba pensar que iba a encontrar un tesoro.

Yo, cuando entro a bucear, haz de cuenta que siento como que estoy entrando al vientre materno, que estoy como en el líquido amniótico ahí, flotando; es una sensación muy, muy grata para mí estar bajo el agua. Y deja de haber ruido; son otros sonidos los que hay ahí abajo, es una sensación maravillosa.

Mi nombre es Roberto Junco, soy parte de la Subdirección de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología e Historia…

Narradora (MS): Esta subdirección es un área específica de la institución más importante en arqueología en México. Fue creada en 1995 y se especializa en la búsqueda, localización y rescate de vestigios sumergidos en distintos cuerpos de agua.

Roberto Junco: Finalmente es arqueología, nada más que se hace bajo el agua. Me ha tocado trabajar en el Caribe, en el Golfo, en el Pacífico, y bueno, en otros países también.

De todo tipo de contextos: en los lagos del Nevado de Toluca, que son lagos a 4.200 metros, aguas gélidas totalmente, y donde hay una abundancia de ofrendas prehispánicas padrísimas. En el arrecife Alacranes, un tesoro real de más de 350 piezas de oro, más de 80 esmeraldas. Pero te hablo de esmeraldas del tamaño de un ojo; un auténtico tesoro con el que yo soñaba de niño.

Narradora (MS): En 2019, Roberto y parte del equipo de la subdirección participaron en una búsqueda totalmente distinta: bucearon en una presa en Tamaulipas, al norte de México, para tratar de hallar los restos de una persona que fue desaparecida en ese sitio.

Si escuchaste el episodio 1, recordarás esa historia. Si aún no lo haces, te invitamos a escucharlo.

Algo importante de mencionar es que dentro de las tareas del Instituto no está buscar a personas desaparecidas; sin embargo, a petición de los familiares, los arqueólogos decidieron apoyar en su tiempo libre.

Roberto Junco: Nosotros no somos expertos más que en arqueología; pero bueno, creemos que nuestras técnicas pueden aportar algo.

Narradora (MS): Para el equipo de Junco esta búsqueda fue completamente inusual, pero casualmente sirvió para que Ana Carolina supiera de ellos.

Ana Carolina Guatame: Entonces lo que empezamos a hacer desde hace poco más de un año fue un acercamiento a los arqueólogos subacuáticos mexicanos que, desde el punto de vista metodológico, tienen un montón que aportarnos a nosotros, a cómo nos estamos pensando la búsqueda en escenarios acuáticos.

Narradora (MS): Los equipos de Ana Carolina y Roberto ya han compartido sus experiencias de trabajo. Mientras unos explicaron cómo identificar zonas donde los cuerpos pueden estar en el agua, los otros hablaron sobre sus intervenciones arqueológicas, y, especialmente, sobre la búsqueda en la presa. Pero siguen explorando formas de intercambiar saberes desde los diferentes ámbitos en que se especializan.

Ana Carolina Guatame: Creo que es pensarse como fuera del trabajo que nosotros hacemos específicamente, incluso para ellos también es pensarse como fuera de lo que hacen, y que podamos entonces ponernos a juntar ideas.

Existen muchas posibilidades cuando nos atrevemos a pensar diferente.

Narradora (MS): En el momento en que iniciamos este episodio pensábamos que Colombia podría ser un ejemplo para México en la búsqueda de personas desaparecidas en cuerpos de agua. Ahora sabemos que el aprendizaje ha sido mutuo y continuo, porque las experiencias de un país pueden ser la pata de la mesa que le falta al otro. Se trata, más bien, de tener la voluntad de compartir saberes desde cualquier geografía y profesión.

Ana Carolina espera que cuando termine la pandemia puedan comenzar las búsquedas y, en caso de un hallazgo, poner en práctica lo aprendido de los arqueólogos subacuáticos.

Este 24 de febrero se cumplieron 20 años de la desaparición de Julián Cataño. Para Luz Mery, quien ha hecho de todo para encontrar a su marido, la idea de un modelo matemático que predice el lugar del río donde pueden estar sus restos no es descabellada.

Luz Mery Velásquez: Es difícil [silencio], pero también tengo miedo [sollozo]. Mi hija es más pragmática, me dice: “Mami, ¿usted sí cree que va a aparecer el cuerpo de mi papá?”. Y yo le dije: “Pues con todo lo que me he metido de loca en lo de antropología, con todas las investigaciones que han hecho, con el estudio de Equitas [pausa], posiblemente aparezca, posiblemente se encuentre algún rastro”.

Algo en escala de 1 a 10, tengo 5 de esperanza. Fomento esa pequeña esperanza.

Epílogo

Narradora (CG): Cuando hablamos con Ana Carolina, le preguntamos qué le gustaría decirle a otros profesionistas que, como ella, podrían aportar sus conocimientos para la búsqueda de personas desaparecidas. Esta es su respuesta.

Ana Carolina Guatame: Creo que en este momento, en el caso nuestro, colombiano, en la búsqueda de personas desaparecidas —pero que puede aplicar también a muchos otros escenarios difíciles en los que nos encontramos frente a problemas que pareciera que hoy no encontramos la salida— el pensar distinto, el apostarle a la creatividad, a la innovación, vale la pena.

Y tal vez hoy digan que estamos locas, que nos faltaba una cuerda, un tornillo, pero seguramente esto va a permitir que a la vuelta de unos años podamos encontrar estas respuestas que de pronto hoy no vemos claras.

A mí realmente me parece... me parte el corazón [silencio] ver a las mamás [silencio]. Sobre todo… [silencio] sobre todo porque las mamás [silencio] lo han hecho todo [silencio]. Ellas han recorrido los ríos, han ido a hablar con los perpetradores de los hechos, han excavado —como pasa en México— con sus propias manos [silencio].

Han hecho todo lo que han tenido [silencio] a disposición, en las circunstancias; además, muchas veces, de mayor pobreza, de desprotección, sabiendo que hacer ese tipo de cosas incluso pone en riesgo a otras personas de su familia.

De manera que uno dice, de nuevo: si yo tengo las posibilidades de hacer otras cosas, de pensarme a partir de lo que he estudiado, de lo que he hecho, esas otras cosas, cómo no va a ser posible que hagamos el esfuerzo.

Narradora (CG): Gracias por escuchar el segundo episodio de El agua hablará. Relatos de búsquedas en lo profundo.

Queremos agradecer a Ana Carolina, Luz Mery, Óscar, Jorge y Roberto por compartir su testimonio, conocimiento, experiencias y reflexiones.

Para realizar este episodio recibimos el apoyo de Consejo de Redacción. Un agradecimiento especial a Margarita Isaza, por la edición del guion; a Laura Castaño, por la verificación; a Laura Benítez por la corrección de estilo; y a Carol Valencia, por la gestión del proyecto.

Gracias a Violeta Radio por brindarnos sus instalaciones para la grabación de este episodio. Y gracias a nuestros aliados de Bajo Tierra, José Manuel Jiménez y David Hernández, por todo su trabajo, que complementa el nuestro.

También agradecemos a cada una de las personas que nos han apoyado con sus donativos. Su aporte es un empuje moral y material muy importante.

Espera el próximo episodio en bajotierramedia.com o en donde escuches tus podcast.

Host: El agua hablará. Relatos de búsquedas en lo profundo.

Investigación, guión y narración: Celia Guerrero y Mayela Sánchez. 

Diseño y producción de audio: Guillermo Tapia. 

Voz: Natalia Luna. 

Este podcast es una coproducción de Perifónicas y Bajo Tierra. 

Muchas gracias por escucharnos.

Esta historia fue elaborada con el apoyo de Consejo de Redacción (CdR), la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), como parte del proyecto ‘Diálogos con la ausencia. Formación virtual para periodistas que cubren la desaparición en el marco del conflicto armado y la búsqueda de personas’. Las opiniones presentadas en este artículo no reflejan la postura de estas organizaciones.

The waters will tell. Tales of quests in the depths

Episode 2: Signals from the south

(News audio collage: “President Uribe promoted a law to facilitate the paramilitary demobilization…”, “This is Justice and Peace in Colombia Law…”, “Meanwhile, the paramilitary, who had testified during the Justice and Peace process…”, “The 8 year jail time sentences given to the paramilitary leaders is the lesser of evils justice can offer out of the Justice and Peace Law…”).

Narrator (Mayela Sánchez): In 2005, in Colombia, Alvaro Uribe's administration promulgated the Law 975 better known as the Justice and Peace Law, which was intended to demobilize members of paramilitary groups. One of the benefits of this law for the armed militants, was the possibility of receiving shorter sentences than those indicated by regular laws, in exchange for participating in free version audiences to provide testimonies about the crimes committed by the organizations they previously belonged to and accept their responsibility.

An example of this is the case of Jesus Roldan, AKA Monoleche, member of the paramilitary group Autodefensas Unidas de Colombia, who confessed eleven homicides and six forced disappearances, among other crimes. Under a regular legal process, he would have faced 40 years in prison, the maximum sentence. However, by adhering to the Justice and Peace Law, his sentence was reduced to eight years and he was released in 2016.

This law was polemic because of the disproportion between the crimes being acknowledged and their sanctions. Also, because there was no guarantee the beneficiaries were disclosing the whole truth. Nevertheless, among the facts that were disclosed, there was relevant data.

Ana Carolina Guatame: Something that started coming up regularly among the testimonies of those free version audiences, was that the corpses of the abducted people had been thrown to water streams.

Luz Mery Velasquez: The Justice and Peace process held four free version audiences with Ramon Isaza.

Narrator (MS): Ramon Isaza is the founder of Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio, a paramilitary organization that practiced abductions as a strategy for social terror and territory control, a practice also used by other participants of this conflict: the military and the guerilla.

According to the Historic Memory National Center, it is estimated that there are, at least, 80,631 victims of abductions in Colombia.

Isaza participated in over a dozen free version audiences. During some of those audiences, he recognized something that, until that moment, the victims of the conflict suspected or had investigated on their own without being certain about it: the paramilitary forces had been using rivers to make hundreds of people disappear.

Luz Mery Velasquez: We were listening to this man as he enjoyed telling the stories, because (voice breaks) we noticed that he was savoring the assassinations and abductions while he narrated how they caught those people and cut them open to pull their guts out.

Ana Carolina Guatame: It was heartbreaking to witness that: There were so many women holding photographs, even trying to show them to him hoping he would recognize that face.

Luz Mery Velasquez: Every time he would say “Yes, he is already traveling”. “Traveling” meant that the victims had already been thrown down the river and the river had taken him. He was traveling.

Ana Carolina Guatame: The message sent from those people to the victims was to lower their expectations about the search because, once a corpse had been thrown to the water, it was impossible to find it.

Maybe, deep in my heart, I refuse to believe that… That the answer is “We will not find them”.

Narrator (Celia Guerrero): Welcome to the second episode of El Agua hablara. Tales of quests in the depths. I am Celia Guerrero.

Narrator (MS): And I am Mayela Sánchez.

Narrator (CG): To us, creators of this podcast, the journalistic investigations and testimonies shared by the relatives of abduction victims, who disappeared in the rivers of Colombia, were the initial spark that inspired this project. That is the reason we decided to dedicate this episode to learn about the situations being faced by Colombians and how the stories of their investigations in bodies of water intertwine with those who investigate similar cases in Mexico.

Initially, we listened to Luz Mery.

Luz Mery Velasquez: I have a presentation protocol (laughs). I know it by heart now. My name is Luz Mery Velasquez. I am a victim of the Colombian armed conflict because of the forced disappearance of my husband, Civil Engineer Julian Emilio Cataño Carmona, who was abducted when he was working at the hydroelectric plant La Miel, Magdalena Medio; a conflict stricken region here in Colombia.

Narrator (CG): And Ana Carolina Guatame.

Ana Carolina Guatame: I am an anthropologist, then I got my Masters in Forensic Anthropology and have worked, searching for abducted people for nearly 12 years.

Narrator (CG): We will learn the story of Luz Mery, who finds hope in a possible technical solution for an effort that seems to be cancelled, at least from the discourse: the search for missing people in rivers. We consider this can be used as an example for those who search in the bodies of water of our country or, to inspire interested professionals to collaborate with their skills for this cause.

Ana Carolina, who proposed this technical solution, will guide us though it with these stories, which unveil issues, investigations and hopes as they intertwine.

Ana Carolina Guatame: I used to live in a bubble in relation to the rest of the country. Those were difficult times. It was around the time I was in college, when I noticed the reality of the country where we lived.

Narrator (MS): It was the early 2000’s, Ana Caroline was a student at the Universidad de los Andes, in Bogota, at the hillside of the Oriental Mountain range, in front of a well-known mountain named Monserrate.

Ana Carolina Guatame: It is said that Universidad de los Andes faces Monserrate but turns its back to the country. It had a lot to do with it, students were formed to think about a country that, suddenly, was not necessarily the one where we live.

Narrator (MS): During her college years, Ana Carolina learned about the transgressions to human rights taking place in Colombia, such as the disappearance of people. She was shocked.

As soon as she graduated, she started working at Equitas, a Colombian organization that performs interdisciplinary investigations about those transgressions.

By 2006, during the time Ana Carolina was studying to get her Master’s degree on Forensic Anthropology, the Justice and Peace Law was implemented. As we mentioned at the beginning of the episode, that law brought benefits to the former combatants in exchange for their testimonies about the crimes committed by their previous organizations.

Ana Carolina Guatame: The idea was to have the paramilitaries to go and tell everything they knew about their actions during the armed conflict context.

Narrator (MS): Ana Carolina told us she had access to some of the recordings of those interviews, that was how she learned that the paramilitary had been systematically using rivers to make people disappear, a tactic to keep the corpses from being found. Just like people say, without a corpse, there is no crime.

The fact that that was the final message, implicit in the confessions of the paramilitary, worried Ana Carolina.

Ana Carolina Guatame: I was … considering topics for my Master's thesis. Then we talked to my colleagues from Equitas and they told me: “Why don’t we think about something related to exploring the possibilities of searching in rivers”.

Narrator (MS): Ana Carolina researched about looking for people in bodies of water in other countries and found examples of studies to predict areas where corpses could be found.

She also got in contact with Luis Alejandro Camacho-Botero, a professor in Colombia who studied, among other things, river flows to predict and identify areas where garbage was most likely to accumulate.

Ana Carolina Guatame: I thought: “If it applies to that, it is possible that it also works for locating people’s remains”.

Narrator (MS): At the beginning the professor found her forensic proposition odd, but he eventually accepted working with her.

Between 2006 and 2007, they created a mathematical computed-based model to simulate how a human corpse would move in the water, using as a base a portion of the Magdalena river.

Luz Mery Velásquez: Usually, there are no mass graves in that area, because there is a river… Then Ramon Isaza said: “I did not need graves for all those corpses, we have the Magdalena river”. They threw the corpses to the river.

Narrator (CG): Luz Mery’s husband, Julian Cataño, was abducted on February 24th, 2001. He is an engineer and worked at the La Miel hydroelectric project. However, in order to understand this story, we need to explain an important geographic particularity of Colombia.

Oscar Parra: In South America we have the Andes, that come from Chile all the way to Venezuela.

Particularly, when the Andes cross Colombia, the mountain chain divides in three branches. We call them, West, Central and East chains.

Narrator (CG): Oscar Parra, journalist and Director of Rutas en Conflicto, a website dedicated to investigate and document the Colombian armed conflict from the perspective of the survivors, explains how the geography of his country determines life and death (or war) in each territory. Colombia has those three main mountain ranges, which originate two important rivers that run across most of the country from south to north…

Oscar Parra: Those are the Magdalena and Cauca rivers.

Narrator (CG): Those are the two main rivers, but there are also smaller rivers, mountain streams and creeks coming down from the mountains which, during the most difficult years of the conflict, were used by the perpetrators of violence to hide the corpses of their victims and along with them, the massacres and the crimes.

Oscar Parra: By attacking the river they attacked the population.

Narrator (CG): In their project, Rios de Vida y Muerte, Rutas de Conflicto team documented over 1,080 corpses recovered from, at least, 190 Colombian rivers between 1973 and 2016.

Narrator (MS): Let’s go back to Luz Mery’s testimony, wife of Julian Cataño.

Luz Mery Velásquez: They took Julian to talk to Roque in a brothel.

Narrator (MS): Roque is Ovidio Isaza’s alias, he is the son of Ramon Isaza and the paramilitary leader of the Norcasia municipality, where the hydroelectric plant Julian used to work at is located.

Luz Mery told us that her husband was sent by the company to negotiate with the paramilitary and, since they did not reach an agreement…

Luz Mery Velásquez: Supposedly, at 3 a.m. Roque Isaza said… (pauses). Mr. Roque Isaza said: “Put this guy away”. The order “Put this guy away” meant … (pauses). It supposedly meant to stab him and throw him to the La Miel river.

Narrator (MS): Luz Mery found out this side of the story by investigating on her own, but also, by listening to the declarations from the paramilitaries, during the free version audiences.

During the research for this episode, we attempted to gain access to the recordings from those audiences, which are in possession of the Colombia National Attorney General's Office, but they are not public.

Luz Mery states that, during one of those audiences, when the victims were allowed to listen to the declarations and ask questions about their relatives’ whereabouts; she approached Luis Eduardo Zuluaga AKA MacGyver, who she identifies as the material author of her husband's disappearance from the testimonies given by the paramilitaries during a free version audience.

Luz Mery Velásquez: I approached him on the side to ask him. I needed him to tell me where Julian’s corpse was. I needed him to tell me exactly what happened. I had the right to know the truth. I was so close to him, so near his face. I got close enough to talk to his ear (sighs), remembering that that moment makes me shiver.

Narrator (MS): Luz Mery told us that, during the audiences, she was able to confirm what she had researched on her own: It was Roque who gave the order to abduct her husband, Julian.

On her difficult and painful way to the truth, Luz Mery has investigated and participated for years in conferences, workshops and all kinds of events related to forensic anthropology. Recently, a study caught her eye and gave her hope about the possibility of finding her husband’s remains.

That is Equitas, the project Ana Carolina started in 2006 and which, since 2019, formally conducts along with the Javeriano del Agua Institute. An academic unit of the Pontificia Universidad Javeriana, located in Bogota. The current initiative consists in the mathematical modeling of the La Miel river.

Jorge Escobar: Mathematical modelling, if we can call it that way, is a tool that allows us to make deductions and make questions based on specific conditions.

Narrator (MS): This is Jorge Escobar, his profession is civil engineering, but he focuses on environmental hydrodynamics, a specialty that studies the movement of natural bodies of water.

Jorge Escobar: We are trying to develop a methodology that makes it easier to look for missing people in rivers. This can be deduced from knowing the place where the body was thrown or, the opposite, by finding the body or one of its parts.

Narrator (MS): The mathematical model uses previous and current measurements of a river’s flow to represent its dynamics and flow patterns and, with this information, simulates how a body would move in its flow.

Jorge says it is similar to predicting the weather or a hurricane’s trajectory.

Jorge Escobar: Starting from there, we can establish what I call “A dialogue with nature”.

Narrator (MS): This model has worked to conduct their first drill on La Miel river. The same river where Julian, Luz Mery’s husband, was thrown.

Ana Carolina Guatame: Many people thought that this was… Kind of an investment that implied too much time, in exchange for results that, after all, were experimental.

Narrator (MS): Ana Carolina associates this reluctance to the difficulty that implies looking for missing people in complex scenarios.

Ana Carolina Guatame: We know how to approach a clandestine mass grave. However, when we face different kinds of places where it is believed to be missing people, and those places require a series of technologies, methodologies, etcetera, that are unknown to us, we start to think “We will not be able to do this, it is not possible”.

I think that it is very important for the families that these search efforts are conducted carefully and rigorously. In contrast to listening to a confession that says: “We threw them to the waters” and hearing a reply like: “We will not look for them because it is too difficult”.

Narradora (CG): We will be back after a commercial break.

Host: The waters will tell. Tales of search in the depths is a podcast about the difficulties of searching for missing people in bodies of water in Mexico. We are an independent project and we need your help to keep going. Look for the Donation button in our website: bajotierramedia.com/sonar/elaguahablara. Your support will allow us to continue our investigation and bring these stories to you.

Narradora (CG): During the first part of this episode, we heard the reason Forensic Anthropologist, Ana Carolina Guatame, started working on a project to search for missing people in the rivers of Colombia.

We also heard the story of Luz Mery Velasquez and her husband, Julian Cataño, who disappeared in the La Miel river, at the hands of the paramilitary.

Next, we will hear about the work that has been conducted by Ana Carolina and her team on this place and how it intertwines with the experience of a group of Mexican archeologists.

Narradora (MS): The La Miel river is located in the Caldas department, in the central region of Colombia, 6 hours away from the capital.

Ana Carolina Guatame: The river’s waters are crystal-clear and the landscape is beautiful. It is difficult to reconcile that aesthetically pleasant landscape with the acts of violence that have taken place there.

Narradora (MS): According to the Historic Memory National Center Observatory, the corpses of 36 abduction victims have been found in the river.

Ana Carolina Guatame: All the resources surrounding the river ultimately relate to the life of the people living around it. So, associating the concept of death to this river is difficult.

It feels like a constant reminder of the river’s double connotation, its contradiction.

Narradora (MS): Ana Carolina told us that, for years, people who live by the river and fishermen of that region have witnessed those acts of violence. They are the initial witnesses when a corpse is found.

Ana Carolina Guatame: People used to say “Yes, I also heard about a case”, “Sure, I remember when that happened, I was sailing nearby on my boat and I saw a corpse here, another corpse there”.

It is rewarding, because we find stories that represent our technical knowledge, through someone else's experiences.

Narradora (MS): The technical team has already approached the population and studied the river. Although there has not been any search exercise yet, the team continues preparing for an eventual finding.

Ana Carolina Guatame: Particularly in our country, we are still on the edge between this this being possible or not and, showing that it is possible -not only to prove I was right or anything like that, but to give hope and open a door for those families looking for their loved ones- that would be… quite an achievement, wouldn’t it?

A finding would be a great achievement but there are a lot of challenges that will come up eventually.

Narradora (MS): One of those challenges is to make the relatives aware that, given the conditions and the constant movement of the river, it is very likely that bodies will not be found as a whole but only parts of them.

One more challenge will be the recovery of those remains from under the water. Those who know how to do it, work with archeological remains that have been under the water for a long time.

Ana Carolina Guatame: In our country, we don’t have a tradition of underwater archeology so, a little over a year ago, we started approaching underwater archeologists from Mexico.

Roberto Junco: I started scuba diving when I was a child, I loved the idea of finding a treasure.

When I dive in, I feel as though I am going into the womb. I am in there, floating in amniotic liquid. For me, being under the water is an incredibly nice sensation. The noise stops. Down there, there are other types of sounds, it is an incredible sensation.

My name is Roberto Junco, I am a member of the Subaquatic Archeology Sub-directorate of the Anthropology and History National Institute…

Narradora (MS): This Sub-directorate is a specific area from the most important archeology institution in Mexico. It was created in 1995 and it specializes in seeking, locating and retrieving underwater vestiges from different bodies of water.

Roberto Junco: Ultimately it is archeology, it just takes place under the water. I have worked in the Caribbean Sea, Gulf of Mexico, the Pacific Ocean and other countries as well.

I have been in all kinds of scenarios: the Nevado de Toluca lakes, which are at 4,200 meters above sea level, freezing cold waters where there is an abundance of really cool prehispanic offerings. At the Alacranes riff, we found a real treasure with over 350 pieces of gold and over 80 emeralds. I am talking about emeralds as big as an eye; an actual treasure like the one I used to dream about as a kid.

Narradora (MS): In 2019, Roberto and part of the sub-directorate team participated in a complete different search operation: They dove into a press in Tamaulipas, in the northern part of Mexico, in an attempt to locate the remains of a person who was disposed of in that area.

If you listened to our first episode, you should be familiar with the story. If you haven’t, we invite you to do so.

Something important to mention is that the Institute’s scope does not encompass searching for missing people. Nevertheless, at the requests from the family of that missing person, the archeologists decided to support them during their free time.

Roberto Junco: We are only experts in archeology, but we believe our techniques can bring something to the table.

Narradora (MS): For Junco and his team, this search operation was completely unusual but, coincidentally, it helped so Ana Carolina learned about their effort.

Ana Carolina Guatame: A little over a year, we started contacting the underwater archeologists from Mexico who, from a methodology perspective, have so much to offer to us in regard to our approach towards aquatic scenarios.

Narradora (MS): Ana Carolina and Roberto’s teams have already shared working experiences. While some of them explained how to identify the underwater areas where the corpses might be, the others spoke about their archeological interventions and, specially about the investigation at the press. However, they are still exploring ways to exchange their knowledge from the different specialty areas.

Ana Carolina Guatame: I believe it is thinking outside of our specific box. Even for them, they need to think about what they do from outside the box and that way, we can gather our ideas.

There are so many possibilities when we dare to think differently.

Narradora (MS): When we started our investigation for this episode, we thought Colombia could be an example for Mexico in the search of missing people in bodies of water. Now, we know that the learning process has been mutual and continuous because the experiences of a country can be the missing link for the other one. It is about being willing to share our knowledge from any geography or profession.

Ana Carolina hopes that, when the pandemic ends, they can start the search and, in case there is a finding, put into practice what has been learned from the underwater archeologists.

February 24th, 2021 marks the 20th anniversary of the disappearance of Julian Cataño. For Luz Mery, who has tried everything to find her husband, the idea of a mathematical model being able to predict the area of the river where her husband’s remains might be, is not unthinkable.

Luz Mery Velásquez: It is difficult [silence], but I am also afraid [sobs]. My daughter is pragmatic, she asked me: “Mom, do you really believe my dad's corpse will show up?”. I told her: “Considering my crazy dive into anthropology, all the investigations that have been conducted, the study by Equitas [pauses], it might show up, possibly we will find some trace”.

On a scale from 1 to 10, my hope is at 5. I keep that little hope alive.

Epilogue

Narradora (CG): When we spoke to Ana Carolina, we asked her if she would like to speak to other professionals who, like her, might be able to share their knowledge to support the search for missing people. This was her reply.

Ana Carolina Guatame: I think that in this moment, in Colombia’s case, in the search for missing people, thinking outside the box, creatively and innovatively, is worth the try. This also applies to many other difficult scenarios, in which we face issues that, today, do not seem to have a solution.

Nowadays people may say we are crazy, but after some years this will allow us to find answers that are not clear to us today.

To me it is really… heartbreaking [silence] to see the mothers [silence]. Specially…[silence] specially the moms because [silence] they have tried it all [silence]. They have walked by the rivers, talked to the perpetrators, dug -as is the case in Mexico- with their own hands [silence].

They have done everything [silence] they could, given the circumstances, which very often are of extreme poverty, vulnerability, knowing that, by doing this type of thing, they are risking other members of their families.

It makes you say again and again: “If I have the possibility of approaching this differently by applying my studies, my experience, those other things, how could we not make an effort?

Narradora (CG): Thank you for listening to the second episode of The waters will tell. Tales of quests in the depths.

We would like to thank Ana Carolina, Luz Mery, Oscar, Jorge and Roberto for sharing their testimonies, knowledge, experiences and thoughts.

For the creation of this episode we received the support of Consejo de Redaccion. Special thanks to Margarita Isaza for the script editing, Laura Castaño for the fact-checking, Laura Benitez for the copy editing, and Carol Valencia for the project management.

Thanks to Violeta Radio for providing her facilities for the recording of this episode. Thank you to our collaborators Bajo Tierra, Jose Manuel Jiménez and David Hernéndez for all their work which complements ours.

We also thank everyone who has supported us with their donations. Your contributions are very important moral and material support.

Wait for the next episode on bajotierra.com or on your favorite podcast source.

Host: El agua hablará. Relatos de búsquedas en lo profundo.

Investigation, script and narration: Celia Guerrero and Mayela Sánchez.

Audio production and design: Guillermo Tapia

Voice: Natalia Luna

This podcast is a co-production of Perifónicas and Bajo Tierra.

Thank you for listening .

This story was elaborated with the support of Consejo de Redacción (CdR), la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), as part of the project ‘Diálogos con la ausencia. Formación virtual para periodistas que cubren la desaparición en el marco del conflicto armado y la búsqueda de personas’. The opinions presented in this article do not reflect the policy or position of the before mentioned organizations.


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Créditos

Bajo Tierra y Perifónicas

Celia Guerrero y Mayela Sánchez

Guillermo Tapia

Natalia Luna

José Manuel Jiménez y Celia Guerrero

Celia Guerrero

Luis Guerrero

David Hernández